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Las naranjas contienen la vitamina C o enantiómero L del ácido ascórbico, es un nutriente esencial para los mamíferos. La presencia de esta vitamina es requerida para un cierto número de reacciones metabólicas en todos los animales y plantas y es creada internamente por casi todos los organismos, siendo los humanos una notable excepción.
Su deficiencia causa escorbuto en humanos, de ahí el nombre de ascórbico que se le da al ácido. Es también ampliamente usado como aditivo alimentario. El farmacóforo de la vitamina C es el ion ascorbato. En organismos vivos, el ascorbato es un antioxidante, pues protege el cuerpo contra la oxidación, y es un cofactor en varias reacciones enzimáticas vitales.
Los usos y requerimientos diarios de esta vitamina son origen de un debate. Las personas que consumen dietas ricas en ácido ascórbico de fuentes naturales, como frutas y vegetales son más saludables y tienen menor mortalidad y menor número de enfermedades crónicas.
Sin embargo, un reciente metanálisis de 68 experimentos confiables en los que se utilizó la suplementación con vitamina C, y que involucra 232,606 individuos, concluyeron que el consumo adicional de ascorbato a través de suplementos puede no resultar beneficioso como se pensaba.
http://es.wikipedia.org/wiki/Vitamina_C
Prodiedades:
Propiedades alimentarias de las naranjas.
Ayuda para dormir y sentirnos más felices.
Una ayuda para aumentar el orgasmo.
Un alimento muy rico en vitamina C.
Las naranjas han sido desde hace tiempo reconocidas como un fruto muy interesante por su contenido en vitamina C. Una naranja mediana de unos 128 gr. contiene 58,6 mg de vitamina C, lo que representa el 65. 2 % de la dosis diaria de 90 mg recomendada para un adulto. El consumo habitual de naranjas garantiza que nuestras necesidades diarias de vitamina C se encuentren prácticamente satisfechas.
Son ampliamente conocidas las propiedades de esta vitamina. Especialmente, en invierno, cuando los naranjos se encuentran en plena producción el consumo de este fruto nos garantiza unos resfriados menos fuertes y de menor duración. Aunque la vitamina C, al contrario de lo que se pensaba hasta hace poco, no impide que cojamos resfriados si que fortalece el organismo para que los síntomas sean menores y hace que estemos menos tiempo enfermos.
La naranja, un alimento rejuvenecedor
No debemos olvidar tampoco la importancia que tiene esta vitamina como antioxidante en la prevención de numerosas enfermedades degenerativas como la perdida de visión, la aparición de cataratas, la hipertensión o la sordera. Las naranjas no constituyen el elixir para la eterna juventud pero, sin duda alguna, la presencia de mucha vitamina C, junto con otros antioxidantes, como su elevado contenido en vitamina A en forma de betacarotenos y la luteína, la convierten en un alimento ideal para proteger al organismo de muchas enfermedades degenerativas.
Las naranjas, junto con los limones o pomelos, se han utilizado ampliamente en las dietas de rejuvenecimiento. Ademas su elevado contenido en vitamina C y otros componentes antioxidantes, estos frutos son muy alcalinos, por lo que ayudan a depurar las toxinas del torrente sanguíneo, eliminan el ácido úrico y fluidifican la sangre.
Dieta de la cura de la naranja |
Consiste en tomar el zumo de una naranja diluido en agua. Aumentar progresivamente la dosis, añadiendo una naranja diaria hasta llegar a 11 o 12. Invertir el proceso hasta llegar de nuevo a una naranja diaria. |
Comer abundantes naranjas después de pasar una enfermedad es una buena manera de favorecer la recuperación. Los estudiantes deberían introducir este fruto en su dieta como alimento que produce energía y que les ayuda a concentrarse más en sus estudios ofreciendo un mejor rendimiento escolar.
Se cree que la naranja también ayuda a mejorar las relaciones sexuales de la pareja al favorecer el aumento de la libido. Lo cierto es que la vitamina C parece tener un efecto positivo sobre todas las glándulas del organismo.
La naranja protege contra el cáncer.
Las naranjas son ricas en bioflavonoides que poseen reconocidas propiedades anticancerosas. Entre ellos uno de los más interesantes es la hesperidina. La naranja es el fruto que contiene una proporción más elevada de hesperidina después del limón. Este componente , por sus propiedades protectoras de los capilares, resulta útil para el tratamiento de las varices, o hemorroides. Además se ha visto que puede inhibir el crecimiento de ciertos tipos de células cancerosas como las de mama o las de boca. Otros bioflavonoide que merece ser mencionado y del cual la naranja es el alimento que más contiene es la naringenina. Sus propiedades son similares a la hesperidina.
Estos principios y otros, como el también flavonoide rutina, se encuentran en el epicarpo de la naranja, es decir en la capa blanquecina que se encuentra entre la piel y la carne. Es interesante, pues, exprimir las naranjas y beber el líquido donde se encuentran estos componentes. Las personas que no deseen beber zumo de naranja deben saber que, además de los flavonoides, este fruto contiene otros principios a los que también se les han atribuido propiedades similares y la mayoría de ellos se encuentran en la pulpa, como el limoneno, que proporciona a estos frutos su característico olor,
Vitamina C, fibra, limoneno, pectina o aminoácidos como la serina o la alanina son compuestos anticancerosos reconocidos que se pueden adquirir comiendo estas frutas. El consumo de esta fruta se recomienda como prevención del tratamiento del cancer de colon, pero podrían ser útiles en la prevención del cáncer de mama.
Las naranjas son buenas para la circulación
Las naranjas protegen el organismos contra las enfermedades cardiovasculares. La razón de esta propiedad se halla tanto en su capacidad para disminuir la presión arterial como en su poder para impedir la formación de trombos en las arterias que serían responsables de numerosos accidentes vasculares. Comer naranjas ayuda a mejorar la circulación y protege contra el infarto.
Se ha comentado la capacidad para reducir el colesterol de baja densidad ( LDL),responsable de la mala circulación y uno de los factores determinantes en la aparición de enfermedades vasculares. Aunque la hesperidina es capaz de reducir los niveles de " colesterol malo", parece ser que las funciones protectores del aparato circulatorio se deberían más a las propiedades antiagregantes de la naranja ( capacidad para hacer la sangre más fluida al impedir la aparición de trombos) que a sus propiedades anticolesterol.
Las naranjas protegen los fetos de las mujeres embarazas.
Las naranjas contienen ácido fólico ( vitamina B9) necesario para el buen funcionamiento celular así como el buen estado del corazón y del sistema nervioso. Las mujeres embarazadas deberían comer naranjas, puesto que esta vitamina protege a sus fetos contra la enfermedad de la espina bífida, una malformación congénita producida por el crecimiento incorrecto del bebe.
Este componente es necesario para no desarrollar la anemia megaloblástica, un tipo de anemia que se produce por falta de este componente, para combatir la depresión o para evitar las canas prematuras.
Una fruta rica en minerales
Las naranjas contienen bastante calcio, necesario para la formación de los huesos y de los diente, y potasio un mineral que resulta necesario para el equilibrio de los líquidos en el organismo. Es su riqueza en potasio, junto con su alto contenido en agua y su bajo nivel en sodio lo que convierte a esta fruta en un alimento muy adecuado en las dietas para adelgazar. Las naranjas tienen pocas calorías, resultan muy diuréticas y ayudan a eliminar líquidos del organismo, por lo son muy adecuadas para el tratamiento de la obesidad y la retención de líquidos.
Ademas de calcio y potasio, las naranjas contienen fósforo cuyo equilibrio con el calcio es fundamental para una buena salud celular. La falta de este elemento puede conducir a debilidad general, debilidad ósea o muscular, problemas de dientes, falta de interés o anorexia. Su riqueza en magnesio es elevada, algo muy útil para la salud del corazón o el buen desarrollo de los músculos. Su deficiencia podría producir problemas de inmunidad. Su contenido en azufre garantiza, con la ayuda del ácido fólico, una buena salud de las uñas y del cabello.
Composición de las naranjas por cada 100 gr. | |
| Agua | 86,34 g |
| Energía | 49 kcal |
| Grasa | 0,30 g |
| Proteína | 1, 04 g |
| hidratos de carbono | 11,89, g |
| Fibra | 2,5 g |
| Potasio | 179 mg |
| Fósforo | 17 mg |
| hierro | 0, 09 mg |
| Sodio | 0 mg |
| Magnesio | 10 mg |
| Calcio | 40 mg |
| Fósforo | 17 mg |
| Cobre | 0, 037 mg |
| Cinc | 0, 06 mg |
| Manganeso | 0, 025 mcg |
| Vitamina C | 48,5 mg |
| Vitamina A | 230 UI |
| Vitamina B1 (Tiamina) | 0,087 mg |
| Vitamina B2 ( Riboflavina) | 0, 040 mg |
| Vitamina B3 (Niacina) | 0, 27 mg |
| Vitamina B6 ( Piridoxina) | 0, 063 mg |
| Vitamina E | 0 mg |
| Ácido fólico | 39 mcg |
http://www.botanical-online.com/naranjaspropiedadesalimentarias.htm
Los azúcares en el zumo de naranja se absorben más rápido que en la fruta fresca, pero este supone un fácil y agradable consumo.
Las naranjas, con alto contenido en vitamina C, proporcionan al organismo una notable inmunidad contra los virus y los patógenos que acechan durante el invierno. De ahí la importancia de añadir este alimento en la dieta diaria durante los meses más fríos del año. Además de vitaminas, las naranjas contienen sales minerales y tienen un gran poder antioxidante y sustancias.
Según el tipo de consumo al que estén destinadas, hay distintas variedades de naranjas: de zumo, para consumo directo, caramelizar o concentrar en zumos envasados. En la mayoría de los casos, la naranja es uno de los cítricos más utilizados por los consumidores para ingerir en forma de zumo natural, gracias a la promoción de las cualidades beneficiosas que conlleva para la salud. Su aporte de calorías es ínfimo (unas 70 calorías por cada pieza de fruta), aunque esta cantidad varía según el tamaño. La naranja puede consumirse como tentempié entre horas, como postre, en ensaladas o de acompañante en platos de quesos. Además, su pulpa también se utiliza en salsas, batidos o en la elaboración de bizcochos. En definitiva, es un alimento muy empleado, con propiedades beneficiosas para el organismo y que no engorda.
El consumo de zumo de naranja natural ha adquirido mucha popularidad entre la población de todo el mundo. Ocurre lo mismo con los zumos de frutas concentrados que, por su fácil y rápida preparación, basta con servirlos para consumir. Respecto al valor nutricional de ambos zumos, el natural y el concentrado, siempre es más nutritivo el zumo recién exprimido. Los concentrados pasan por diferentes procesos tecnológicos que debilitan las propiedades nutricionales de la fruta fresca. Consumir naranjas enteras o en zumo asegura la dosis de vitamina C que el organismo necesita. Sin embargo, hay algunas diferencias entre una modalidad y otra.
En primer lugar, la concentración de fibra es distinta. Puesto que esta se localiza en la piel y en la pulpa de la naranja, y la piel no se consume, el aporte de fibra recae en su pulpa. Por este motivo, los zumos de naranja carecen de fibra, en comparación con la pieza entera, ya que en la mayoría de los casos se desecha la pulpa. Se calcula que el aporte de fibra en zumo es de 1,5 gramos, mientras que en la pieza entera asciende a 2,5 gramos. La piel blanca que recubre el fruto es la parte más fibrosa, por lo que si se consume entera, se debe pelar la naranja con cuidado y no retirar esta capa superficial. El poder saciante de la naranja también varia según se consuma entera o en zumo. Es un factor relacionado con el aporte de fibra, ya que esta ejerce un papel saciante. Por tanto, sacia más tomar la pieza entera que en zumo.
Lo mismo ocurre con la absorción de azúcares. La fibra ayuda a hacer más lenta la absorción de azúcares, con lo que se evitan picos de insulina y las ganas de comer a las pocas horas. Por tanto, los azúcares en el zumo de naranja se absorben más rápido que en la fruta fresca entera. No obstante, nada tiene que envidiar el zumo a la pieza entera. Su rápido, fácil y agradable consumo hacen de esta modalidad un alimento excelente para comenzar el día.
El gran poder natural de la naranja es su capacidad antioxidante, es decir, evita los daños causados por la oxidación y, de esta manera, ayuda a prevenir una gran cantidad de enfermedades y fortalecer el sistema inmunitario. En concreto, las vitaminas C y E y los carotenoides son los principales antioxidantes. A esto se le añaden recientes estudios que confirman la detección de otros compuestos, como los fenólicos, con efectos positivos para el organismo.
Destaca la gran inestabilidad de la vitamina C, ya que se degrada de forma muy rápida por el efecto del aire o la luz. Por este motivo, es preciso el consumo del zumo de naranja recién exprimido, ya que no se da tiempo a las vitaminas para que pierdan sus propiedades y se mantienen intactas. Si se conserva el zumo en el frigorífico, se puede retrasar la pérdida de su poder antioxidante, aunque se calcula que, como mucho, los zumos guardan sus propiedades durante 30 minutos en refrigeración. Más allá de este tiempo, las pierden de forma considerable.
Se cosecha en otoño e invierno, aunque a día de hoy se pueden adquirir naranjas durante todo el año.
Además de sus propiedades antioxidantes, tiene funciones diuréticas, preventivas, curativas y antirraquíticas.
Es rica en vitamina C, además de vitaminas A, B1, B9 y B2, así como potasio, calcio y fósforo.
Estimula el sistema nervioso, es eficaz contra jaquecas, insomnio o calambres.
Las naranjas maduras son de más fácil digestión, ya que la mayor parte de su ácido se ha transformado en azúcar.
Es laxante por su contenido en fibra.
Representa un alimento rejuvenecedor, debido a su poder antioxidante.
Su contenido en ácido fólico (B9) ayuda al desarrollo del feto en mujeres embarazadas.
http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/curiosidades/2011/12/15/205505.php
La composición de la miel de azahar: posee un 75% de glúcidos (fructosa, glucosa, dextrina,
sacarosa), un 20% de agua, aminoácidos esenciales, ácidos orgánicos, sales minerales y oligoelementos (potasio, sodio, calcio, magnesio, hierro, fósforo, azufre, cloro), vitaminas de todo tipo excepto la vitamina A, algunos enzimas
digestivos, sustancias antibióticas y polen.
Es la miel que producen las abejas en la zona del levante
español cuando liban las flores de azahar, es decir las flores de los cítricos,
principalmente el limonero y el naranjo. Posee una elevada cantidad de azúcares
que cristalizan otorgándole a este producto una gran densidad. Por este motivo
la miel de azahar suele tener una textura muy sólida.
La miel de azahar se conserva muy bien sin ningún producto
añadido o técnica de conservación. Dada su dureza, y especialmente en ambientes
frescos es muy compacta y resulta muy difícil de aplicar. Si deseamos modificar
su textura para hacerla más líquida podemos calentarla al baño maría, sin que
la temperatura del agua alcance los 40 ºC. Cuando se hace más líquida, adquiere
un color amarillo.
En general, se trata de una miel muy natural, cremosa, dulce
y de buen olor (olor a aroma de flores de azahar)
La Universidad de Valencia (España) ha estudiado en
profundidad las características de este tipo de miel. Además de todas las
propiedades otorgadas a la miel en general, se ha comprobado que la miel de
azahar es especialmente sedante y relajante. Las propiedades específicas de
esta miel le vienen otorgadas por las propias propiedades de la flor de azahar
a partir de la cual las abejas elaboran esta miel.
La miel de azahar se recomienda especialmente para tratar
las siguientes anomalías corporales: insomnio, ansiedad, nerviosismo, etc.
Se recomienda comprarla sin pasteurizar, dado que el proceso
de pasteurización disminuye las propiedades de la misma.
Esta miel puede añadirse a la leche o al yogur antes de ir a
dormir, garantizando un sueño más profundo y reparador.