Naranjas Tradicionales a domicilio directas de la huerta

Naranjas a domicilio

¿Te gustaría comer naranjas valencianas con todas sus propiedades pero vives en otro lugar? Ahora eso no es un problema, porque desde Naranjas Tradicionales hemos pensado cómo disfrutar de las naranjas a domicilio y en otras ciudades.

 

Sabemos lo importante que es poder degustar esta deliciosa fruta recién cogida del árbol, cuando mantiene intactos su sabor natural y sus beneficios. Por eso, las naranjas a domicilio de Naranjas Tradicionales son traídas directamente desde la huerta de Valencia, sin ningún tipo de intermediario, lo que hace que el precio no se incremente y sea muy asequible.

 

¿Cómo lo hacemos posible? ¡Muy fácil!. Todo empieza en una tierra con un clima ideal para el cultivo de cítricos, donde nuestros agricultores cuidan con mimo cada árbol y se ocupan de recolectar la fruta una por una, en su punto justo de maduración. Como somos productores y no tenemos intermediarios hasta llegar al consumidor, las naranjas llegan totalmente frescas, sin haber sufrido golpes en interminables transportes ni haber perdido sus propiedades en cámaras frigoríficas. Porque ese es nuestro lema: de la huerta directamente a su casa.

 

Así se puede disfrutar de un buen precio unido a una excelente calidad. Las naranjas a domicilio llegan tan rápido a tu mesa que no pierde un ápice de su aroma y paladar. Además, conservan al 100% todas las cualidades de sus vitaminas y minerales, tan importantes en una dieta saludable. Su alto contenido en vitamina C es muy valioso para nuestro organismo, y cuando las naranjas están recién recolectadas nos aportan una buena dosis.

 

Si quieres comer naranjas a domicilio, ya sabes dónde encontrarlas. Entra en naranjastradicionales.es y elige el pack que más te guste. Tenemos naranjas de mesa y de zumo. Y si quieres puedes hacer una caja mixta. Después, con un clic, añade tu selección al carrito ¡y listo!

Disfruta en tan solo 24 horas de las mejores naranjas a domicilio. Seguro que te van a encantar. ¡Están riquísimas!